lunes, 25 de agosto de 2008

LA PORTEÑA




LA PRIMERA PITADA

El 29 de agosto de 1857 los habitantes de Buenos Aires se aprestaron a presenciar un fenómeno nunca visto:
el viaje de un breve convoy que recorrería los diez kilómetros de la vía férrea que la "Sociedad del Camino de Hierro de Buenos Aires al Oeste" había tendido sobre la actual plaza Lavalle y la localidad de Floresta.


No menos de 30.000 personas, una multitud para la época, se congregaron en el lugar para no perder detalle del espectáculo, y otras tantas se habían acomodado a lo largo del trayecto.

La primera etapa del viaje de "La Porteña", conducida por el maquinista italiano Alonso Corazzi, se cumplió sin inconveniente alguno, pero al emprender el regreso se produjo un accidente que empañó la jornada y alimentó aún más la desconfianza que muchos sentían por la novedosa máquina.



Al llegar a la plaza Once de Septiembre, mientras avanzaba a unos 40 kilómetros por hora, la locomotora descarriló y cayó del terraplén a la zanja.
Según el relato de Pastor Obligado, testigo presencial del hecho,
"tumbado el vagón de encomiendas, las cabezas del secretario Van Prat y del vicepresidente Gowland (socios fundadores de la compañía) chocaron fuertemente, al mismo tiempo que la del tesorero don Francisco Moreno golpeaba al robusto señor Llavallol hasta dejarle un momento sin respiración.

El señor Moreno Miró, que fumaba, fue fumado, saliéndole por la espalda y no por las narices el humo, pues asustado el habano, huyó de su boca a esconderse entre ropa y carne, bajo las asentaderas..."

Pese al accidentado début, las reparaciones se hicieron rápidamente y el primer ferrocarril del país no tardó en ser inaugurado oficialmente.

La expansión de los rieles ya no se detendría hasta alcanzar la mayor parte del país. cosa que seguramente no imaginó el viejo criollo que se hincó de rodillas y encomendó su alma al cielo cuando vio avanzar la bufante mole de hierro, ni tampoco el cacique ranquel que al subir a la locomotora comenzó a buscar febrilmente dónde escondían el
"Caballo comecarbón y respirallamas"



En este homenaje a "La Porteña", va mi deseo de un buen servicio nacional de trenes PARA TODOS -
El costo que significa la construccion del "tren bala" (para pocos) sirve para mejorar el tren "Para todos", como debe ser.

Tomado textualmente de
Hombres y hechos en la historia Argentina-
Publicado por Abril educativa y cultural
Fascículos encuadernables-1972
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4 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Hola, luego de mucho tiempo paso a dejarte un abrazo, como siempre con todo mi cariño.


MentesSueltas

Sasian dijo...

Separados por un océano y sólo cambian los nombres:
la porteña: el malagueño, por ejemplo
Tren Bala: Tren AVE
se repite la historia...da igual donde se de.

preciosa entrada...me trajo recuerdos de mi propia infancia...de un padre maquinista...abrazos

M.M. dijo...

Irma, importante crónica de La Porteña, saber que al comienzo tuvo sus problemitas y luego se recupero es saber que todos los nuevos inventos o tecnologías pasan por un procesos donde el acomodarse puede trae muchas sorpresas.

Un abrazo.

Maya

Catalina Zentner dijo...

Un paseo por los rincones de la nostalgia...¡qué lindo recorrido!