viernes, 13 de marzo de 2009

MAFALDA de Quino

"¡ Desde esta humilde sillita formulo un emotivo llamado a la paz mundial !"


"No es que no haya bondad, lo que pasa es que está de incógnito"


Mafalda es el nombre de una historieta argentina creada por Quino en 1964, cuyo personaje principal es una niña de clase media argentina con una actitud comprometida ante el mundo. Mafalda es una pequeña niña preocupada por la humanidad y la paz mundial, que se rebela contra la manera en que es el mundo, apareció en tiras cómicas en diarios argentinos de 1964 a 1973, y fue también muy popular en Latinoamérica en general, España, Italia, Francia y otros países europeos. Mafalda ha sido traducida a más de treinta idiomas.

Personajes
En orden de aparición:


Mafalda
(Quino)


Al comenzar la historieta tiene seis años y en marzo siguiente ingresa al jardín de infantes. A Mafalda le gustan Los Beatles y el Pájaro Loco. Le gusta también jugar en el parque a los vaqueros con sus amigos. Su comida preferida son los panqueques, que le gustan tanto que es capaz de comer sopa —plato que odia— para poder comer este postre. En los diez años de la historieta aparentemente llega hasta el tercer o cuarto grado. Los comentarios y ocurrencias de Mafalda son el espejo de inquietudes sociales y políticas de los años sesenta. Nació el 15 de marzo de 1962, según confiesa el mismo Quino, aunque también se suele celebrar su cumpleaños el día en que apareció publicada por primera vez.
Prímera aparición: 29 de septiembre de 1964.




PAPÁ

Es un humilde empleado de oficina, que trabaja en una compañía de seguros privada (en la era previa a los ordenadores). Su afición son las plantas de interior, ya que viven en un apartamento. Conduce el auto familiar que es un Citroën 2CV. Primera aparición: 29 de septiembre de 1964. En una parte de una historieta se revela que se llama Angel.


MAMÁ

Es una típica ama de casa argentina de clase media de los años sesenta preocupada hasta la histeria por lo que pasa dentro de su microclima hogareño. En alguna tira se revela que se llama Raquel. Cocina, lava, plancha, hace las compras y (aparentemente) no maneja el auto. Fue a la universidad y abandonó la carrera, y la perspectiva de ser pianista profesional, porque se casó.
Primera aparición: 6 de octubre de 1964.


FELIPE

Felipe es un niño muy imaginativo y un buen amigo de Mafalda, Manolito, Susanita, Miguelito y Libertad . Va un curso más arriba que ellos. Vive eternamente agobiado por sus tareas escolares y su dificultad para mantener la atención en ellas. Ve la vida de manera más sencilla que Mafalda, más como el niño que es. Le gusta leer tiras cómicas de El Llanero Solitario, le gustan los Beatles, casi tanto como a Mafalda, juega muy bien al ajedrez y muestra interés por una niña llamada Muriel que aparentemente nunca se da cuenta de que él la está mirando. El autor de la tira ha confesado sentirse identificado especialmente con este personaje.
Primera aparición: 19 de enero de 1965.


MANOLITO

Manolito (Manuel Goreiro) es un amigo de Mafalda, Felipe, Susanita y Miguelito, hijo de un comerciante de barrio (el propietario del almacén Don Manolo), y representa a las ideas capitalistas y conservadoras dentro de la historieta, además de ser una caricaturización del inmigrante español. Es el más cabal del grupo, siempre con los pies en la tierra, no deja lugar para la imaginación sino es para imaginarse todo el dinero que ganara cuando sea grande. Físicamente, lleva el pelo cortado a cepillo y tiene la cabeza más cuadrada que los demás. Salvo por el vello facial, se parece mucho a su padre. Su hermano, que aparece en la tira una sola vez y es cuando le dan la baja del servicio militar, trabaja luego en el almacén de su padre.

Una de sus características que más llama a atención es que a este personaje le agradaba la inflación que azotaba al país en aquella época.

A diferencia del resto de los personajes, a Manolito le gusta la sopa y odia a Los Beatles y toda la moda de los sesenta, tanto como a la competencia del almacén Don Manolo (los otros almacenes).

Su mayor sueño es tener una cadena de supermercados (Manolo's) y hacer fundir a Rockefeller.
Primera aparición: 29 de marzo de 1965.



SUSANITA

Según el libro Viva Mafalda se llama Susana Beatriz, en una tira aparece como Susana Clotilde Chirusi. Susanita es una amiga de Mafalda cuya máxima aspiración es ser madre y tener muchos hijos, asumiendo el rol clásicamente asociado a la mujer. Esto contrasta fuertemente con la actitud de Mafalda, más intelectual y concienciada de la liberación de la mujer y de la igualdad entre sexos. Susanita es una niña muy chismosa y parlanchina, al grado de enfermar a los demás. Nada de lo que pasa en su vecindario ocurre sin que ella se dé cuenta. Físicamente, Susanita es rubia y tiene bucles (tirabuzones), lo que le da un aspecto similar al de su madre. Como ella dice en clase, el futuro perfecto del verbo amar es «hijitos». Sus ideologías son un poco extrañas: prefiere pertenecer a la oligarquía, mantener el poder a un grupo selecto, etc. Se podría decir que es una conservadora. El simple hecho de pensar en Manolito la enferma, el único pasatiempo de ella es pelearse con Manolito cada un «dos por tres» como dijo Mafalda en su segunda historieta, pero muestra interés romántico en Felipe (el cual no es correspondido). Susanita es egoísta, rencorosa y muy modesta con ella cuando sabe perfectamente que lo que habla no es así.
Primera aparición: 6 de junio de 1965.




MIGUELITO

Miguelito es un amigo de Mafalda, más pequeño y más inocente que el resto de la pandilla, y también más egocéntrico. Su pelo recuerda a las hojas de una lechuga. Su mayor deseo es que su madre deje de regañarlo por no sacarse las zapatillas para no arruinar el parquet. Sus comentarios se acercan a las ideas autoritarias de un dictador. Su abuelo es un seguidor del Duce y Miguelito se guía por los comentarios de éste. A veces su inocencia contrasta con una espontánea crueldad. Se revela que su nombre completo es Miguel Pitti.
Primera aparición: verano de 1966, en la playa con Mafalda.


GUILLE
Guille es el hermano pequeño de Mafalda y es el único personaje que crece a lo largo de la tira. A pesar de su inocencia le gusta Brigitte Bardot y una vez le gritó a una nube que tuvo la mala educación de taparle el sol. Se caracteriza por hablar con un lenguaje infantil (por ejemplo, en una tira Mafalda trata de corregirlo para que diga «tortuga» y no «todtuga») y tiende a ser algo desfachatado (llama a sus padres «los viejos»). A pesar de ya no estar en edad sigue usando un chupete.

La madre estaba embarazada para el golpe de estado en Argentina del general Juan Carlos Onganía en 1966, pero al cerrarse el periódico donde se publicaba la tira (El Mundo), no le dio tiempo a nacer. Nació el 21 de marzo de 1968.
Primera aparición: 2 de junio de 1968.


LIBERTAD

Libertad es muy bajita («chiquitita»), al punto que Guille es más alto que ella, y ello es motivo recurrente de comentario, haciendo un obvio guiño político. Es la única mujercita del grupo un poco más liberal que Mafalda, en contraste con los más conservadores Manolito y Susanita. Aspira a que el pueblo tome conciencia de la situación de su país, se levante en una revolución social y cambie las estructuras del país. Su madre es traductora de francés y su padre trabaja en un «puestucho de morondanga» como ella misma lo describe.
Primera aparición: 15 de febrero de 1970.

Burocracia
Tortuga mascota de Mafalda y Guille, llamada así por la lentitud que tiene para todo. Al igual que Mafalda, odia la sopa, único motivo que en una tira la hizo correr muy rápido, no cabe duda de que su plato favorito consta de una buena hoja de lechuga.
Primera aparición: 1970.



En la Ciudad de Buenos Aires hay una plaza llamada Mafalda, así como una placa en el edificio donde residió Quino mientras la dibujaba y donde está ambientada la historieta, en la calle Chile número 371 del barrio de San Telmo, en Buenos Aires.

También tiene dedicado un mural en el pasaje de la estación Perú de la línea A con la estación Catedral de la línea D.

En la Masacre de San Patricio, perpetrada en 1976, en la que fueron asesinados tres sacerdotes palotinos y dos seminaristas, sobre el cuerpo de una de las víctimas los asesinos pusieron un dibujo de Quino, tomado de una de las habitaciones, en el que Mafalda aparece señalando el bastón de un policía diciendo: «Este es el palito de abollar ideologías».



Sus libros vendieron, sólo en Argentina, más de 20 millones de ejemplares. Es más, todos los libros de la serie continúan reimprimiéndose en el país con gran éxito.

Le preguntaron a Julio Cortázar qué opinaba de Mafalda y su respuesta fue la siguiente: “más bien habría que preguntarle a Mafalda qué opina de mí”.


Es famosa en el mundo entero por la gracia de sus preguntas, la inocencia de su mundo y la altura de sus ideales. Luchadora social incansable, emite manifiestos políticos desde su sillita con una inocente falta de inocencia. Puede decirse que es una revolucionaria más allá del lápiz y el papel. A través de Mafalda y su entorno, su autor, Quino (Joaquín Salvador Lavado), reflexiona sobre la situación del mundo y las personas que en él vivimos

En 1966 "Ediciones de la Flor" publica el primer libro de Mafalda, que reúne las primeras tiras en orden de publicación, tal como se hará en los siguientes. Sale para Navidad y en dos días se agota su tirada de 5.000 ejemplares.

Sobre el final de la tira, dijo Quino

"Fue una cosa que me costó mucho, pero no quería que Mafalda fuera como esas historietas que la gente lee por costumbre, pero que no tienen sentido. Además, hacer una historieta no es lo mismo que hacer una página de humor. Es un trabajo más rutinario, y por lo tanto uno se siente más limitado. La historieta obliga a dibujar siempre a los mismos personajes y en la misma medida. Es como si un carpintero tuviera que hacer siempre la misma mesa, y yo también quería hacer puertas, sillas, banquitos. Una vez me preguntaron si no pensaba en resucitarla. Nadie duda que está bien viva, afortunadamente."


Cronología

15 de marzo de 1962: Quino dibuja Mafalda como parte de una campaña para las lavadoras Mansfield, pero ésta no se realizó.

1964. En el suplemento humorístico «Gregorio» de la revista Leoplán aparecen tres tiras de Mafalda.

29 de septiembre de 1964: La tira Mafalda comienza a publicarse (a razón de dos por semana) en la revista Primera Plana. Aparecen como personajes Mafalda y su papá.

6 de octubre de 1964: aparece la mamá de Mafalda.

19 de enero de 1965: aparece Felipe.

15 de marzo de 1965: Quino se traslada al diario El Mundo y Mafalda se apresta a comenzar el jardín de infantes.

29 de marzo de 1965: aparece Manolito.

6 de junio de 1965: aparece Susanita.

Febrero de 1966: aparece Miguelito.

Agosto de 1967: la madre de Mafalda se entera de que está embarazada.

22 de diciembre de 1967: cierra el diario El Mundo y Mafalda deja de aparecer por cinco meses.

21 de marzo de 1968: nace Guille mientras la tira no se publicaba.

2 de junio de 1968: Mafalda vuelve a publicarse, esta vez en el semanario Siete Días Ilustrados y con cuatro tiras por semana.

Fines de 1969: el papá de Mafalda se compra un Citroën 2CV (automóvil económico, típico de la clase media argentina en los años sesenta y setenta).

Febrero de 1970: aparece Libertad.

25 de junio de 1973: Aparece la última tira cómica de Mafalda.

1976: Quino realiza un afiche que ilustra los principios de la Declaración de los Derechos del Niño con los personajes de Mafalda.

Publicaciones

Mafalda, Editorial Jorge Álvarez (1966).
Así es la cosa, Mafalda, Editorial Jorge Álvarez (1967).
Mafalda 3, Editorial Jorge Álvarez (1968).
Mafalda 4, Editorial Jorge Álvarez (1968).
Mafalda 5, Editorial Jorge Álvarez (1969).
Mafalda 1, Ediciones de la Flor.
Mafalda 2, Ediciones de la Flor.
Mafalda 3, Ediciones de la Flor.
Mafalda 4, Ediciones de la Flor.
Mafalda 5, Ediciones de la Flor.
Mafalda 6, Ediciones de la Flor (1970).
Mafalda 7, Ediciones de la Flor (1971).
Mafalda 8, Ediciones de la Flor (1972).
Mafalda 9, Ediciones de la Flor (1973).
Mafalda 10, Ediciones de la Flor (1974).
Mafalda 1 al 12, Ediciones Nueva Imagen, México (1977).
Mafalda 1 al 12, Tusquets Editores, México.
Mafalda 0 al 10, Editorial Lumen.
Mafalda Inédita. Sylvina Walger, Ediciones de la Flor, 1989.
Mafalda Inédita. Editorial Lumen.
10 Años con Mafalda, Antología realizada por Esteban Busquets, Ediciones de la Flor (1974). .
Nota: Mafalda se publicó durante poco menos de 9 años.
10 Años con Mafalda, Editorial Lumen.
10 Años con Mafalda, Tusquets Editores, México.
Toda Mafalda, Ediciones de la Flor (1992).
Todo Mafalda, Editorial Lumen.

Dibujos animados

El Mundo de Mafalda (1981).
Mafalda Va a la Escuela (1981)
Los Juegos de Mafalda (1981)
Mafalda y la Sopa (1981)
Los Sueños de Mafalda (1981)


Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Mafalda"







MAFALDA
Y SUS AMIGOS
-FRASES-



Y SUS AMIGOS (FRASES)

"Y al final, ¿Cómo es la cosa? ¿Uno lleva la vida por delante o la vida se lleva por delante a uno?" (Mafalda)

Lo malo de los reportajes es que uno tiene que contestarle en el momento a un periodista todo lo que no supo contestarse a sí mismo en toda la vida... Y encima pretenden que uno quede como inteligente..."

"¡Es terrible ver que a la gente le importa más cualquier serie de T.V. que el lío de Vietnam!"

"Lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser el padre."

"La justicia vence siempre, pero nunca nadie levanta los pagarés"

"Mas que planeta, éste es un inmenso conventillo espacial."

"Tan chiquito y ya dice incongruencias" (Mafalda)

"Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo Importante."

"Las situaciones embarazosas... ¿Las trae la cigueña?..."


Conversación:

Mafalda:"...¿¡ Y por qué debo obedecerte...?!"
madre de Mafalda:"¡Porque yo soy tu MADRE!"
Mafalda:"¡Pues si es cuestión de títulos, yo soy tu HIJA! ¡Y que yo sepa nos graduamos el mismo día!"

"Cada Ministerio con su mini-histeria"

"Lo peor es que el empeoramiento empieza a empeorar."

"Siempre es tarde cuando la dicha es mala."

"En todas partes cuecen habas, pero nadie se anima a estrangular al maitre."

"¡ Desde esta humilde sillita formulo un emotivo llamado a la paz mundial !"

"Tenemos hombres de principios, lástima que nunca los dejen pasar del principio."

"¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?"

"Cuando sea grande voy a trabajar de intérprete en la ONU y cuando un delegado le diga a otro que su país es un asco yo voy a traducir que su país es un encanto y, claro, nadie podrá pelearse ¡y se acabarán los líos y las guerras y el mundo estará a salvo!"

"Y estos derechos... a respetarlos, ¿eh? ¡No vaya a pasar como con los diez mandamientos!"

La cosa es tomar lo artificial con naturalidad.


"Y, claro, el drama de ser presidente es que si uno se pone a resolver los problemas de estado no le queda tiempo para gobernar"

"No es que no haya bondad, lo que pasa es que está de incógnito"

"Errare políticum est"

Conversación:

Guille:"¿En ezte juego del ajeddez, pueden ganad loz doz?!"
Mafalda - Felipe:"No, uno solo."
Guille:"¿Y el otro pada que juega..?"


Conversación:

Mafalda:"Tu crees que el dinero es todo en la vida, Manolito?"
Manolito:"no, por supuesto que el dinero no es todo...¡también están los cheques!"

"¿Ves? Éste es el palito de abollar ideologías" (Mafalda, refiriéndose a la cachiporra policial)

"¡Y todo porque los hijos nacemos cuando los padres ya coparon el poder en el hogar!" (Mafalda)

"¡Nada!... ¡En todos hay televisión!" (Mafalda, buscando algo bueno en la TV)

"Tan chiquito y ya es candidato a los gases lacrimógenos" (Mafalda)

"Si él dijera que es buena... acá dirían que es mala y la prohibirían. ¡¿Por qué ese cretino de Fidel Castro no dice que la sopa es buena?!"

(Rezando)"Y que nunca seamos el jamón del sandwich internacional" (Mafalda)

"A medio mundo le gustan los perros; y hasta el día de hoy nadie sabe qué quiere decir guau."

"-Bueno ahora guarden todos sus útiles, menos lápiz, goma de borrar y una hoja en blanco en la que anotarán "Prueba escrita". - Profesora
-Perdón ¿y si apeláramos a la sensatez y dejáramos la cosa para otro día? Digo... para evitar un inútil derramamiento de ceros." - (Mafalda)

"-Hoy estudiaremos el pentágono. (Profesora)
-¿Y mañana el Kremlin?... Digo, para equilibrar." (Mafalda)

"-¡¿Dónde esta el respeto que le debes guardar a tu padre?!. (Papá de Mafalda)
-... ... ¿En la heladera?" (Mafalda)


"¡Sonamos muchachos! ¡Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno!" (Mafalda)

"¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?" (Mafalda)

"Si vivir es durar, prefiero una canción de los Beatles a un Long Play de los Boston Pops." (Mafalda)

"El mundo esta malo, le duele el Asia." (Mafalda)

"¿No será acaso que ésta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida?"

"¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?"

"Dicen que el hombre es un animal de costumbres, más bien de costumbre el hombre es un animal."

"Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo Importante." (Mafalda)

"Burocracia, su lechuguita." (Mafalda)

"¿No sería más progresista preguntar donde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?"

"En este mundo cada quién tiene su pequeña o gran preocupación."

"No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta."

"Hoy entré al mundo por la puerta trasera."

"-Yo no entiendo a estos que no saben aburrirse sin molestar a los peces (Libertad)
-¿Y quien dijo que me aburro?(Pescador)
-Yo a quien no entiendo es a estos que no saben entretenerse sin molestar a los peces." (Mafalda)

"-¿no te parece que la gente se quiere mucho más en navidad? (Mafalda)
-¿vós también pensás lo mismo? porque la verdad es que me quiero todo el año pero mucho más en Navidad" (Susanita)

"-Una cosa es un país independiente y otra un país in the pendiente."

"-Sunescán, dalúnabuso" ("Es un escándalo, un abuso" en el idioma "madre enojada").

"Paren al mundo....!me quiero bajar¡ (Mafalda)

"¡Hay una epidemia de no zé qué! ¡¡Me voy a enfermad!! ¡¡¡Eztá todo el mundo en cama!!! (Guille)
"¡Pero si no sabe leer! ¿Qué diablos habrá visto en el diario? (Felipe) "Las fotos de las últimas películas." (Mafalda)

"A fin de cuentas, la humanidad no es nada más que un sándwich de carne entre el cielo y la tierra"

"Debes seguir siempre la senda de bien".(leído de un libro)
"Lógico... ¡Con el embotellamiento que debe haber en la autopista del mal!..." (Mafalda)

"¿De dónde salió eso de "Ganarás el pan con el sudor de tu frente", mamá? (Mafalda)
"Eso se lo dijo Dios a Adán" (la mamá) "Ah... ¿Y me equivoco, o la invasión de desodorantes empezó cuando todo el mundo tuvo que ir ganándose la heladera, el lavarropas, el televisor, el auto, el departamento...? (Mafalda)

"¿Cómo habrá sido el asunto? ¿Las dos cosas serán obras de un mismo sádico? ¿O por puro gusto de fastidiar en equipo, un cretino inventó la cuchara y ahí nomás a otro depravado se le ocurrió la sopa?"

"Vida en otros planetas... ¿no te resulta increible que haya vida en otros planetas?" (Felipe) "No. Lo increible es que haya vida en este planeta" (Mafalda, tras oír noticias de Vietnam y la escalada nuclear)

"¡ME REHUSO A QUE ME ANDEN COSIENDO Y DESCOSIENDO EL PORVENIR!" (Mafalda,
rehusandose a que le arreglaran un delantal para el próximo año escolar.)

"¡Pobre!! Pensar que solo sos el felpudo de la entrada al universo! (Mafalda, mientras miraba la Luna)

"¿Y porque habiendo mundos más desarrollados, yo tenia que nacer en este?" (Mafalda, reflexionando sobre los platos voladores)

...Este no hace más que comer tiempo y cada día está más flaco (Mafalda mirando el calendario desglosable).

...Señor Secretario de la ONU: Ya que en Washington y Paris es de día... mientras que en Moscú y Pekín es de noche.. ¿no cree entonces que lo que divide al mundo no es la política si no la cama? (Mafalda)

"Comienza tu día con una sonrisa, verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo."

"Mirá,esto es el mundo, "ves" "Sabés por que es lindo este mundo","ehhe"...porque es una maqueta" El original es un desastre.((Mafalda)

"¡Mamá!" (Mafalda).
"¿Qué?" (Mamá) "Nada. Solo quería cerciorarme de que aún hay una palabra que continua en vigencia" (Mafalda)

"Es una pena que las teorías económicas no incluyan nunca el cálculo de lo que hay que pagarle a otros economistas que vengan a explicarnos teóricamente por qué no economizamos" (Mafalda)

"¿Y a esta qué le pasa? (Susanita mirando a Mafalda imitar a la Estatua de la Libertad con un foco en la mano)
"Dice que es la libertad iluminando al mundo" (Felipe) "¿Iluminando al mundo? ¡Pero si esta lamparita está quemada! (Susanita) "¡Claro!...¡LA MALDITA TENSIÓN MUNDIAL!

"En todas partes del mundo ha funcionado siempre muy bien la ley de las compensaciones; al que sube la voz le bajan la caña" (Mafalda)

"Todos creemos en el país, lo que no se sabe es si a esta altura el país cree en nosotros" (Mafalda)

"La vida es linda, lo malo es que muchos confunden LINDO con FÁCIL"

(Mafalda rezando) "Está bien que nos hayas hecho de barro pero, ¿Por qué no nos sacas un poquito del pantano?"

"Si cerráis la puerta a todos los errores, también quedará fuera la verdad" (TAGORE) "Ah¡, entonces para nosotros la verdad viene a ser como de familia, digamos" (Mafalda)

"El verdadero don de la política es hace cómoda la existencia y felices a los pueblos" (ROSSEAU) "Se nota, se nota" (Mafalda)

"El hombre sincero tiene derecho al error" (MARTÍ) "Debemos tener una población sincerísima, entonces" (Mafalda)

"La libertad existe solo en la tierra de los sueños" (Schiller) "¡Y después soy yo la pesimista!" (Mafalda)

"Hoy que vivimos en una sociedad moderna " (El noticiero)
"¿Suciedad moderna? (Mafalda a su papá) "¡sOciedad moderna!" (Papá) "¿ZOOciedad moderna?" (Mafalda)

"Nunca falta quien sobra" (Mafalda)


Guille: ¿Eta nena?
Mafalda: Esta nena es Libertad, Guille
Libertad: (gritando) ¡Y tengo bastantes mas años que vos! ¿Alguna objeción a mi tamaño?
...
Libertad: ¡Mejor así! ¡Los bajitos no tenemos por qué andar aguantándole a los demás su complejo de altura!


FELIPE



"El sentido de la vida ¿es doble mano?

"No dejes para mañana lo que tengas que hacer hoy...; desde mañana mismo empiezo..."

"Siempre hay un sarcástico materialista dispuesto a estropearnos la fantasía."

¿Cómo era todo?
"Si yo fuera un agitador, la policía engordaríiiia..."

"¿Y si antes de empezar lo que hay que hacer, empezamos lo que tendríamos que haber hecho?"

"Hasta mis debilidades son más fuertes que yo."

"La voluntad debe ser la única cosa en el mundo que cuando está desinflada necesita que la pinchen."

¿Y cuando uno está aquí y no tiene ganas de decir nada... qué?

"No dejes para mañana el tratar de encajarle a alguien lo que tienes que hacer hoy."
"¿Por qué justo a mi tenía que tocarme ser yo?"

"¡Algún día se dará más importancia a la cultura que al dinero! ¿Es ingenuo pretender que la gente aprecie más la cultura que el dinero? ¿No sería hermoso el mundo si las bibliotecas fueran más importantes que los bancos?"

"Cuando uno no sabe qué decir, no sabe cómo decir que no sabe qué decir."

"He decidido enfrentar la realidad, así que apenas se ponga linda me avisan..."

"Haz bien sin mirar a quien"

"-Es mejor morir de pie a vivir de rodillas. (Aludiendo al Che Guevara)
-¿Y será muy deshonroso subsistir sentado?" (Felipe)

¿Por que justo a mi tenía que tocarme ser yo? (Felipe).



MANOLITO



"Eso de las vacaciones es para los afeminados..."

"Nadie pueda amasar una fortuna sin hacer harina a los demás."

"Si alguien te golpea tu mejilla izquierda, ve y aprende karate."

"¿Y si lo dijera? ¿Eh? ¿Y si agarro y lo digo? ¿Y si digo lo barato que vende almacén Don Manolo? ¿Eh?"

"Se habla mucho de depositar confianza, pero nadie dice que interés te pagan"

"¿Sabían que Almacén Don Manolo vende baratísimo?..."

"El negocio es el negocio, pero los amigos son los amigos."

"Los cheques de tus insultos no tienen fondos en el banco de mi ánimo."

"¡...Y cuando sea grande voy a tener una cadena de supermercados que va a cortar el hipo!"

"¿Y cómo diablos no vio mi papá que el negocio no es poner un almacén, sino una pompa fúnebre?

" Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas. (leído de un libro de Rabindranath Tagore)
¿Y si la paliza es al medio día?" (Manolito)

"Son/están para ejecutivos." (Manolito promocionando alguno de sus productos)

"¡Qué mentalidad! ¿Cómo alguien puede saber si algo es lindo, si no sabe cuánto cuesta?" (Manolito)


SUSANITA


Y digo yo...¿Al hombre de tu prójima se lo puede desear?

"Amo a la Humanidad, lo que me revienta es la gente."

"No es cuestión de herir susceptibilidades, sino de matarlas."

"Mi esposo será alto, morocho y sin madre, y nunca nada se interpondrá entre nosotros."

"¿Y los hijitos para cuando?"

"¿Sabías, Mafalda? ¡Mi hijito será médico! Y cuando yo pase la gente dirá ¡Ahí va Doña Susanita, la madre del doctor hijo de Doña Susanita! ¿Y todo el mundo se enfermará de envidia...Y mi hijito se hará muy rico curando la envidia!"

"No creo que Associated Press, Reuter o Ansa sepan todavía lo de mis zapatos nuevos"

"El pueblo al poder" (graffiti)
"¡Para qué! ¿Para que después quede todo el poder lleno de cáscaras de naranja, papeles usados y manchas de sándwiches de chorizo?" (Susanita)

"No hay mejor cosa que terminar de acostumbrarse a que todo anda mal, para empezar a ser feliz" (Susanita)

"Del polvo venimos... y al polvo volvemos..." Mecacho con la cosmética. Susanita


GUILLE



"¡Dezde que nací eztoy meta y meta vivid! ¿Qué pretenden ezoz?"

"Mafadda, cuando un paíz ze gazta ¿adónde lo tidan?"

"¿Que cuernos hago con el agujerito que siento adentro mío cuando no estás?"

"¡Mecacho! Hasta ahora para lo único que tengo poder adquisitivo es para la mugre."

"¿Y zi mejod la pateo?" (Guille)
"¡Zo-zopita... Zo-zopita!!!(Guille)


MIGUELITO


"Yo no quiero juguetes que me enseñen a matar, yo quiero ser autodidacta." (Miguelito)

"La vida no debería despojar a uno de la niñez sin antes darle un buen puesto en la juventud." (Miguelito)

"Sí, bueno, trabajar para ganarse la vida, claro. ¿Pero por qué esa vida que uno se gana tiene que desperdiciarla en trabajar para ganarse la vida?" (Miguelito)

"Yo, lo que quiero que me salga bien es la vida."(Miguelito)

"Una cosa es tener pasta y otra que a uno lo tomen para el fideo"

"¿Para que cuernos quiero ser grande cuando sea grande?... ¡ Yo quiero ser grande ahora!..."

"¡Y pensar que en este mismo momento en algún lugar del mundo se están disparando balas que no van a pegarle a nadie! ¡Qué desperdicio!"

"Está bien que al mal tiempo buena cara, ¡pero hasta cuando hay que seguir fingiendo esta condenada alegría?"

"Por más que lo pienso no logro entenderlo, no sé como hacen los relojes cuadrados para doblar las esquinas."

"¡¡Yo quería llamarme Batman!! ¡¡Y además ser suizo, para comer chocolate todo el día!!"

"Yo diría que nos pusieramos todos contentos sin preguntar porqué."

"Es inútil, nadie parece darse cuenta espontáneamente que soy un buen tipo."

"Aquí estoy, esperando algo de la vida."

"¿Desde cuándo los entusiastas tenemos que dar soluciones?"

"Yo, lo que quiero que me salga bien es la vida."

"No sé como haría la gente para irse si no tuviera espalda."

"Se acaba un año y empieza otro. ¡No se atranca nunca, el tiempo, que lo tiró!


LIBERTAD



"Una pulga no puede picar a una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista."

"¿Porqué complicarse la vida con los problemas del país, cuando la solución más simple es solucionarlos?"

"A mi me gusta la simplicidad de la gente simple. Yo soy simple pero no es precisamente por eso que me gusta la gente simple, sino por razones mas simples..."

"Digo yo, ¿y nacionalizar la nación? ¿O ya es mucho pedir?"

¡Oh! ¡Qué yolí ciel, que lo tiró!

"Yo quiero a mi papá y a mi mamá"

"¡Hoy hay que pensar en la revolución social, no en tomar helados!"

"¿Por qué ustedes los demás no son simples?"


"Para mí lo que está mal es que unos pocos tienen mucho, muchos tienen poco y algunos no tienen nada, si esos algunos que no tienen nada tuvieran algo de lo poco que tienen los muchos que tienen poco... y si los muchos que tienen poco tuvieran un poco de lo mucho que tienen los pocos que tienen mucho, habría menos líos... pero nadie hace mucho, por no decir nada para mejorar un poco algo tan simple."


"Van a llevarme a pasar las vacaciones al campo. ¿Lo conocen? Es una cosa verde que queda lejos..."

"¡La noticia ha corrido como reguero de pólvora!"


http://www.todohistorietas.com.ar/galeriaquino3.htm#IM

http://www.todohistorietas.com.ar/mafalda.htm













QUINO



Joaquín Salvador Lavado (Guaymallén, Provincia de Mendoza, 17 de julio de 1932), más conocido como Quino, es un humorista gráfico y creador de historietas de nacionalidad argentina e hijo de emigrantes españoles. Su obra más famosa es la tira cómica Mafalda (publicada originalmente entre 1964 y 1973).

Nacido en Mendoza, hijo de emigrantes andaluces, le llamaban Quino desde pequeño para distinguirle de su tío, el ilustrador Joaquín Tejón, que fue quien despertó su vocación de dibujante a edad muy temprana. En 1945, tras la muerte de su madre, empieza a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Mendoza. Su padre muere poco después, teniendo él 16 años; al año siguiente abandona la escuela, con la intención de convertirse en autor de historietas cómicas, y pronto vende su primera historieta, un anuncio de una tienda de sedas. Intenta encontrar trabajo en las editoriales porteñas, pero fracasa. Tras verse obligado a hacer el servicio militar, en 1954 se establece en Buenos Aires en condiciones paupérrimas.

Por fin logra publicar su primera página de humor en el semanario Esto Es, momento a partir del cual empieza a publicar en muchos otros medios: Leoplán, TV Guía, Vea y Lea, Damas y Damitas, Usted, Panorama, Adán, Atlántida, Che, el diario Democracia, etc.

En 1954 empieza a publicar regularmente en "Rico Tipo", a la que siguen "Tía Vicenta" y "Dr. Merengue". Al poco, empieza a hacer dibujos publicitarios. Publica su primer libro recopilatorio, "Mundo Quino", en 1963, tras lo que le encargan unas páginas para una campaña de publicidad, para las que crea a Mafalda. La campaña no llegó a hacerse, por lo que la primera historia de Mafalda se publica en "Leoplán", tras lo que pasó a publicarse regularmente en el semanario "Primera Plana". Entre 1965 y 1967 se publica en el periódico "El Mundo"; pronto publica el primer libro recopilatorio, y empieza a editarse en Italia, España (donde la censura obliga a etiquetarlo como "para adultos"), Portugal y otros países.

Tras abandonar la tira de Mafalda el 25 de junio de 1973, según él mismo por agotársele las ideas, Quino se trasladó a Milán, desde donde continúa realizando las páginas de humor que nunca ha dejado de hacer.

TEMAS

Los protagonistas suelen ser gente normal haciendo su vida, aunque Quino no renuncia a escenas surrealistas o alegóricas (como policías arrojando valium en las bocas abiertas de manifestantes) y a las reacciones caricaturescas.

Así, aunque Mafalda aparenta ser una tira más con protagonista infantil, sus contenidos suelen ser más cercanos y a la vez adultos que otras tiras similares. Destaca, por ejemplo, la preocupación de Mafalda por la política mundial, la obsesión de Manolito con el dinero, etc. A pesar de ello, estos personajes aún pueden ser vistos por los lectores como niños reales con padres reales, y no como "adultos en cuerpos de niño".

El humor de Quino es típicamente ácido e incluso cínico, ahondando con frecuencia en la miseria y el absurdo de la condición humana, sin límites de clase. Así, hace al lector enfrentarse a la burocracia, los errores de la autoridad, las instituciones inútiles, la estrechez de miras, etc. No duda así en usar sus viñetas para enviar mensajes de contenido social a sus lectores. Otro recurso típico es la reducción al absurdo de situaciones conocidas. Con frecuencia, los chistes buscan la sonrisa como medio de enfrentarse a la cruda realidad.

Este enfoque pesimista de la realidad no impide que sus historias estén llenas de ternura y muestren una honda simpatía por las inocentes víctimas de la vida (empleados, niños, amas de casa, pensionistas, oscuros artistas...), sin ocultar sus fallos y limitaciones. Pero incluso en sus caricaturas de jefes opresivos y burócratas sin sentimientos se atisba cierta simpatía, por ser a su vez víctimas de su propia estupidez.

La óptica de Quino es probablemente producto de las vicisitudes de Argentina en los últimos cuarenta años; su mezcla de pesimismo y humanismo es posiblemente una de las principales razones de su gran éxito en toda Latinoamérica.

PREMIOS

Palma de Oro en el Salón Internacional del Humorismo de Bordighera de 1978.
Dibujante del Año en 1982, concedido por sus colegas.
Konex de Platino de las artes visuales - humor gráfico de 1982 y 1992
Ciudadano Ilustre y llave de la ciudad de Mendoza en 1988
Gran premio internacional Max und Moritz del 3º Salón Internacional del Cómic de Erlangen (Alemania) en 1988.
Placa de Plata de la Asociación Madrileña de Empresarios de Restaurantes y Cafeterías de 1997, por contribuir al prestigio y la difusión gastronómica.
Maestro de Arte por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 1998.
B'nai B'rith Derechos Humanos en 1998, por la defensa de los derechos humanos.
Catedrático Honorífico del Humor por la Universidad de Alcalá de Henares en 2000.
Quevedos de Humor Gráfico de 2000.
Ciudadano Ilustre de Buenos Aires en 2004.
Caballero de la Orden Isabel la Católica en 2005.
Ciudadano Ilustre de Guaymallén en 2005.
Fundación Príncipe Claus para la Cultura y el Desarrollo de La Haya en 2005.
Doctor Honoris Causa Universidad Nacional de Córdoba en 2006.
Premio Extremadura a la Creación a la mejor Trayectoria Artística de Autor Iberoamericano en 2007.


DATOS TOMADOS DE

http://es.wikipedia.org/wiki/Quino







Datos e ilustraciones tomados de Internet

Página oficial

http://www.quino.com.ar/

http://www.todohistorietas.com.ar/mafalda.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Quino






viernes, 6 de marzo de 2009

Exitosa llegada en "Avión de Madera" a Ushuaia

ACTUALIZACIÓN

¡FELICITACIONES A LOS PILOTOS!

Publicado a la(s) hace 4 horas por Agrupación Apaux 11:00 - Los pilotos están esperando en el aeroclub que las condiciones meteorológicas sean las apropiadas para despegar.



Les deseo un hermoso viaje de regreso!!


Aclaración:
Necesito hacer esta actualización para que reciban en sus gadget la noticia de la llegada a Ushuaia.
Para que se informen debidamente de las próximas novedades y puedan seguir la continuidad del viaje de regreso y fotografías que van actualizando a diario,
les dejo esta dirección de su página.

Pueden seguir las NOVEDADES DEL VUELO

desde aquí


http://travesiausuhuaia.sitios-apaux.com.ar/novedades-del-vuelo








sábado, 28 de febrero de 2009

A Ushuaia en un avión de madera

********************************************
Actualizada el día 4 de marzo
(novedades del viaje al final de la entrada)

********************************************

Febrero 28

Hoy leí esta noticia y quise compartirla, es el sueño de dos hermanos que emprenden una aventura, la de llegar a Ushuaia en un avión de madera que ellos mismos prepararon.




Por mi parte les deseo éxito en su travesía y una feliz culminación del viaje.

Copio textualmente la nota del día 27 de febrero

Dos hermanos de La Plata vuelan hacia Ushuaia en un avión de madera

17:21 Uno es licenciado en sistemas y el otro, cirujano plástico.
Apasionados por los motores, en un año restauraron un avión italiano de finales de los 40.
Por: Pilar Ferreyra.

Con los rayos del sol rasguñando la cubierta de tela, hoy a las 7.53 de la mañana los hermanos Raúl y Eduardo Gallo despegaron del aeroclub de La Plata rumbo a Ushuaia, en un biplaza diseñado poco después de la Segunda Guerra Mundial. "Hasta ahora el vuelo viene sin novedades, muy suave, sin turbulencia ni ráfagas, muy aceitoso", escribieron en el foro de Internet donde comparten su aventura con otros socios de la Agrupación Pilotos de Aviación Ultraliviana y Experimental.

A las 15, completaron su primer día de vuelo. Aterrizaron en el aeródromo Saint Exúpery del departamento de San Antonio Oeste, en Río Negro, donde otros fanáticos de los aviones los esperaron con unos mates calientes.

El plan original de los Gallo es volar 2.700 kilómetros en cuatro días, a unos 160 kilómetros por hora de promedio. El avión es un Macchi MB-308, de una sola ala (tipo cantilever), que en vuelo pesa 700 kilos y consume 18 litros de combustible por hora.



La segunda jornada del viaje se iniciará mañana con las primeras horas del alba. Partirán hacia Comodoro Rivadavia, Chubut. El tercer destino será Río Gallegos, Santa Cruz, y el cuarto Ushuaia. Ese último día del viaje de ida cruzarán Tierra del Fuego a través del Estrecho de Magallanes y atravesarán la Cordillera de los Andes para concluir el viaje en el aeroclub más austral del mundo.

"Nuestro padre tenía un taller mecánico, de modo que apenas terminé la primera vuelta a la manzana sobre mi bicicleta, la quise desarmar. Con Eduardo ya habíamos armado motos y en el 2000 él empezó a volar ultralivianos. Justo cuando se me había ocurrido unirme al curso de ultralivianos nos ofrecen tres partes de un Macchi MB-308 en muy buen estado de conservación. Y nos entusiasmo la idea", contó a Clarín Raúl Gallo.

Raúl es jefe del servicio de cirugía plástica del Hospital Italiano de La Plata, tiene 54 años y vive en Villa Elisa. Su hermano, Raúl, es licenciado en sistemas, tiene 62 años, vive en La Plata y trabaja en la compañía Seguros Bernardino Rivadavia Cooperativa.

La aeronave de los Gallo, que en verdad es propiedad de Raúl, fue reacondicionada por los dos, en el quincho de la casa de Raúl, durante varios meses. Durante la restauración del avión hecha sobre la base de tres partes de tres Macchi MB 308 (el fuselaje, el ala y el motor), los Gallo hicieron todo el esfuerzo posible por conservar los detalles de los planes originales que le proveyó la compañía italiana Aermacchi y Germán Bianco, un argentino que en la décadas de los 50 y 60 vendió este tipo de aviones en nuestro país.

"Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la firma Aermacchi, constructora del MC 205 Veltro –el mejor avión de caza italiano en la contienda-, reinició su actividad aeronaútica con el estudio de un avión de turismo competitivo, sencillo y económico. El resultado fue el MB 308, un monoplano de ala en voladizo, tren triciclo y cabina cerrada para dos tripulantes (aunque más tarde se derivó en un triplaza)", detalló Eduardo.


Fuselaje de madera

Los Gallo prefirieron ganar peso y espacio y en lugar de restaurar el avión como un triplaza lo rediseñaron como un biplaza para poder llevar un tanque auxiliar de combustible y equipaje mínimo.

"A contrario de lo que la gente suele decir, las cosas en la vida se hacen con decisión, tiempo y dinero. No primero la plata porque sino, ésta se transforma siempre en una traba. Nosotros, primero, decidimos tener el avión y hacer el viaje. Después pusimos manos a la obra", señaló Raúl.


Nota tomada de:
http://www.clarin.com/diario/2009/02/27/um/m-01867274.htm

ACTUALIZADA EL 4 DE MARZO



NOVEDADES DEL VIAJE
Sé que desean saber más sobre este viaje y yo también lo deseo.
Encontré una página con las actualizaciones del viaje, los invito a que la visiten,
encontrarán toda la información detallada y fotografías actualizadas.

aquí:

http://travesiausuhuaia.sitios-apaux.com.ar/novedades-del-vuelo


**************************************************

Esta entrada se la dedico a mi amiga AIRBLUE, de Madrid,

con la que pienso recorrer el mundo cuando ella tenga lista su avioneta...claro que más moderna.

Estoy lista AIR!

Besos
**************************************************

martes, 10 de febrero de 2009

VITO DUMAS-Navegante solitario y romántico

"Voy, en esta época materialista,
a realizar una empresa romántica"



"...Será que siento la necesidad de demostrar que todo no esta perdido,
que aun quedan soñadores, románticos, visionarios? "

Esta es una historia real que mi padre me contaba, de un Loco lindo, un romántico y valiente hombre de mar, que sobreponiéndose a todo, logró una hazaña increíble.

Mientras el mundo estaba en guerra, él unía los puertos y navegaba los mares en soledad, con gran entereza, sacrificio y esperanza.

Ese relato de mi padre me emocionaba, y decidí hacer esta entrada, pido disculpas a los hombres de mar si algún dato no es preciso, traté de buscar en buenas fuentes y dejo algunos enlaces interesantes que encontré para que puedan informarse más.

Espero la disfruten...¡Es una increíble y apasionante hazaña!


El 12 de marzo de 1932 el puerto de Buenos Aires se estremeció largo rato con el aullido de cientos de sirenas.
Era la bienvenida que dispensaba la gente de mar a Vito Dumas, que cuatro meses atrás se había lanzado a cruzar el Atlántico desde Arcachón (Francia) en el LEHG I, un barquichuelo de ocho metros de eslora, 2,15 metros de manga y un solo palo.
La ruidosa recepción marcaba el final de una larga expectativa, por momentos angustiosa, acerca del intrépido navegante solitario, un porteño nacido en el barrio de Palermo el 26 de septiembre de 1900.



Dos años después de aquel triunfal arribo hizo construir en San Isidro un velero de 9,95 metros de eslora y 3,30 de manga, con quilla de hierro y dos mástiles: el LEHG II. Con el realizó algunos viajes por el Delta del Paraná y el Río de la Plata, y en 1937 enfiló rumbo a Río de Janeiro.
Al regreso lo sorprendió un terrible temporal con vientos de 140 kilómetros por hora que hicieron jirones el velamen y obligaron al barquichuelo a dar una vuelta de campana, dejándolo quilla arriba y cubierta abajo.
Narró Vito Dumas:
...pensé que el barco se hundía. algo atontado por el golpe, tuve la sensación de que todo acababa... y sin defensa. Las manos, ensangrentadas, las sentía calientes. Era impotente ante el suceso. Como salir de ese encierro en el que reinaba el mas absoluto desorden? La quilla Hacia arriba, los mástiles hacia abajo y el LEHG II que seria invadido por las aguas... La camareta herméticamente cerrada. Me hallaba en una cárcel sin salida en un ataúd. Me entregue al destino.
Hasta una especie de laxitud me invadió; un no se que de conformidad, de agradecimiento y de respeto a la muerte tantas veces desafiada. Iba llegando, mientras el barco se hundiría. Nació en mi un abandono total. No quedaba una sola
posibilidad de lucha. Sin armas, me resigne blandamente. Se me ocurrió que iba
siendo otra vez niño."

A pesar de la crítica situación, el Lehg II puso recuperar su posición normal.
Narró Dumas-
"Llegaba una esperanza, aunque tardaba mucho. En cuanto fue posible, salté a cubierta. La laxitud fue remplazada por la mayor energía. Fuerzas de todos lados me animaban: de los músculos, del cerebro, de los nervios... venían a raudales, como en bandadas.
Mire el mar y sonreí. Cara a cara nos mirábamos. Ya no estaba en el ataúd. Me encontraba en cubierta. El chinchorro estaría lejos, semihundido. No importaba nada. Podía luchar y con los ojos jubilosos, con el corazón esperanzado, dueño de todas mis facultades y mis fuerzas. Se lo agradecí al barco con toda mi alma, hablándole diciéndole un montón de palabras que el viento huracanado arrastraba. Y en ese recuerdo se afirmó mi fe futura en el LEHG II."



Al entrar, maltrecho, al puerto de Buenos Aires: había atravesado su prueba más difícil.
Como Dumas era sumamente reservado y no solía confiar a nadie sus pensamientos, es difícil establecer el motivo del súbito cambio que después de esa aventura introdujo en su vida: poco después de su regreso vendió el barco, adquirió un tractor y se dedicó a tareas agrícolas.

Pero el mar tiraba más, y al poco tiempo el improvisado agricultor regresó a Buenos Aires; con la ayuda de algunos amigos compró nuevamente el Lehg II y comenzó a prepararse para la gran aventura:
circunnavegar el globo terrestre a la altura del paralelo 40, la temida ruta de los vientos bramadores, afrontando las furias del Atlántico, del Indico y del Pacífico y doblando los tres cabos que separan a esos tres océanos: el de Buena Esperanza, el de Tasmania y el de Hornos. Y todo ello absolutamente solo, sin equipo de radio y en plena guerra mundial: 1942.



Era, a todas luces, una empresa titánica, y su partida del puerto de Buenos Aires, el día 27 de junio, tuvo el marco adecuado; millares de personas vieron perderse en el horizonte el blanco velamen del Lehg II, que llevaba en sus bodegas alimentos para un año de travesía, docenas de cajas de fósforos, agua potable, queroseno para cocinar y alumbrarse, vitaminas e incluso un botiquín completo para primeros auxilios.



El 1° de junio de 1942 Dumas inició oficialmente su viaje desde Montevideo, ya que las autoridades argentinas no le facilitaban la documentación necesaria para realizar travesía tan insólita.
Dumas -
"He iniciado el viaje hacia el continente africano, del que me separan más de cuatro mil millas. Conoceré el terrible efecto de los cuarenta bramadores. Es la
primera vez que un hombre solo se arriesga a navegar en esa latitud.
Que me deparara el mañana? Por de pronto, se que todo mi mundo y mi seguridad
residen en estas maderas que me cobijan"...
"Al mirar ya por popa ese puñado de amigos de tan querida tierra, lloro amargamente. Necesitaba ese llanto. Por mucho tiempo lo había contenido en mi papel de hombre inconmovible.
Ahora soy nada mas que un niño."...
"la noche es negra. No se distinguen señales de vida por ningún lado. Llevo casi cuarenta horas de trabajo continuado. No he probado alimento alguno."

Poco después de dejar el puerto uruguayo fue zarandeado por un pampero que hizo bailar varios días su embarcación, que para colmo sufrió un rumbo en el casco.

Vito Dumas:
"Me llama la atención advertir agua en la sentina . Procuro encender un fósforo para dar luz, pero tengo las manos duras, toscas, y los malgasto uno tras otro. La misma caja, mojada, la arrojo por la borda. No se que ocurre. Será nerviosidad, la falta de practica porque hace unos años que no navego, pero ya estoy en la tercera caja tratando, con un poco mas de tranquilidad, encender un fósforo.

Al fin lo consigo. Un marino debe pensar en sí, recién después de haber hecho todo lo que el barco necesita. Por lo pronto comienzo a desagotar el agua de la sentina, y debo declarar aquí que, desde que navego, jamás use bomba de achique. Siete baldes de agua hecho por el tambucho de la camareta; es la que se ha filtrado desde que salí de Montevideo. ello me llama la atención, pues el Lehg II nunca hizo agua."

"A medianoche quedo consternado al comprobar que el agua ha cubierto el piso de la camareta. Lo mas terrible es que, por efecto de los bandazos, esa agua amenaza echar a perder todo lo que llevo en el interior. Febrilmente me dispongo a la dura lucha de sacarla balde a balde. La tarea se torna penosa. Muchas veces, el balde que esta a medio camino vierte todo el liquido sobre mi persona.

Me encuentro completamente empapado. tengo las manos agrietadas y me duelen. Pienso que algo raro acontece. No es posible que un barco que jamas hizo un balde de agua, en el espacio de unas horas se inunde al extremo de que, si el mal tiempo no me permitiera achicar, me hundiría irremisiblemente. Desesperado, trabajo para que no quede agua alguna en el interior y para descubrir así la filtración. Pero tropiezo con un obstáculo: la mayor parte de la sentina, es decir, debajo del piso, esta completamente obstruida con cerca de quinientas botellas de bebidas.

Con el barco que se mueve furiosamente a impulso del vendaval, tengo que mover la estiba, botella por botella. Después de tan fatigoso esfuerzo descubro que no es allí el desperfecto. Inspecciono desde popa hacia proa, pero aquí están ubicadas las latas de galleta. Se agrava la cosa porque en proa es donde mas se sienten los golpes. El desplazamiento de las latas al ser transportadas a la camareta me producen heridas en las manos y en el cuerpo.

Por fin descubro la filtración. Una tabla, a la altura de la línea de flotación del casco, se encuentra astillada. No es momento de averiguar la causa. Rápidamente me procuro un pedazo de lona, pintura en pasta, masilla y un trozo de madera. Con clavos y un martillo tapono la vía de agua. Es tanto el deseo de hacer rápido la operación, y la lampara que me ilumina se balancea en tal forma, que al quedar en la oscuridad descargo martillazos en mi mano. El trabajo queda provisoriamente bien. El agua filtra, pero en escasa cantidad. Vuelta a colocar las latas en su lugar."

Apenas superado ese trance, una peligrosa infección en el brazo derecho dificultó las tareas de a bordo y lo deprimió mucho; al cabo de unos días, dolorido y devorado por una fiebre abrasadora, trabó el timón y se dejó caer en la cucheta, ya sin fuerzas...



Dumas lo narra de esta manera:
"A las 8 de este día ( 5 de Julio ) me siento enfermo. Tengo una infección en el brazo derecho y abiertas varias heridas en la mano. Comienzo a notarme deprimido. Carezco de voluntad para timonear. Resuelvo quedarme en la cama. El 6 de Julio, el brazo sigue mal. El mar ha calmado por fin. El viento tiene gran intensidad. A las diez establezco la vela de capa, una vela para tormenta más pequeña que la mayor que he usado hasta ahora. Este trabajo, ya de por si dificultoso en una cubierta que se zarandea, ha sido agotador porque mi brazo derecho esta casi inutilizado por la infección, que empieza a preocuparme."

"Tengo las manos vendadas y cada maniobra, cada tarea impuesta por el trajín de a bordo, me produce dolores intensos. El camino es largo y no he dejado de pedir a Dios que me guíe"
"La mano y el brazo derecho se hinchan más y más impidiéndome todo movimiento. El dolor se acentúa y la fiebre aumenta. Al anochecer resuelvo darme una inyección antipiógena. Transcurre la noche postrado sobre la cucheta, aquejado de dolores y con fiebre en aumento"
" Decido aplicarme otra inyección antipiógena. Esterilizo la aguja y logro introducirme un centímetro cubico de remedio. La tarea tiene que ser realizada con la mano izquierda, la que es muy torpe para esas delicadas operaciones." ... "

Al día siguiente me aplico la tercera inyección. El brazo tiene un diámetro alarmante y la fiebre no baja de los 40º. Me pongo a cavilar acerca de las funestas consecuencias que sobrevendrán si no resuelvo hacer algo mas definitivo. El mal no cede. Con la fiebre que atormenta, el dolor terrible que no deja ni dormir, la situación no puede prolongarse. Es absolutamente necesario tomar una decisión. Esa noche seria la ultima con el brazo en tal estado. A tierra no hay tiempo de llegar. Si a la mañana siguiente el mal no evoluciona favorablemente, habrá que amputar el brazo inútil, que llevo a la rastra y del que emana ya un olor a descomposición. Se muere y me lleva consigo en su camino; ello significa una septicemia. No puedo permitirlo sin antes jugar la ultima carta.

Drena por varias bocas abiertas en la mano, pero no consigo localizar el foco infeccioso en esa masa informe. Un hachazo, la navaja marinera, será a la altura del codo o del hombro, pero en algún lugar se procederá a la amputación. Pienso en las escasas herramientas de que dispongo para la intervención. Ya no interesan ni el barco, ni la ruta, ni el viaje. Débil, afiebrado, dolorido, angustiado hasta lo indecible, cualquier movimiento impuesto por ese zarandeo interminable contribuye a que el dolor se intensifique. Las horas van rodando en esa larga noche, que la quiero dormir, acaso para siempre. Los elementos de medicina que llevo son insuficientes. Lo tengo bien comprobado en este triste caso.

Como ultima posibilidad queda la amputación, pero... bastara?... No era definitivo entregarle un brazo a la muerte, pero... no sobrevendrán nuevas complicaciones?... En esa larga e inolvidable noche surge del fondo del ser, de lo mas escondido, una esperanza hecha ruego religioso. Me remito a Santa Teresita. Le solicito me ayude, y caigo inconsciente, no se por cuanto tiempo...

En la madrugada del 12 de Julio, alrededor de las dos, me desperté. La colchoneta estaba mojada. Supuse que una ola rota en cubierta había penetrado por los ojos de buey. Pero sabia que estos se hallaban herméticamente cerrados. Al moverme, sentí mi brazo mas liviano. La alegría no encontró limites. En la mitad del antebrazo se había abierto una enorme boca de ocho centímetros de diámetro y por allí drenaba abundantemente. Pretendí con el punzón de la navaja marinera extirpar la raíz del mal. La escena era macabra a la luz mortecina del farol que se balanceaba. Mi debilidad y la vista impresionada ante el estado del brazo no pudieron resistir. Resolví aplicar una compresa de algodón impregnada en óleo calcáreo. Luego aplique la cuarta inyección antipiógena".

Pero la suerte se puso entonces de su lado y cuatro jornadas después el mal comenzó a ceder.

Dumas -
"Ese día, como para asociarse a mi mejoría, apareció el sol. El viento rolo al sur y comencé , instintivamente , a colocar las cosas en orden: limpie la miel que había quedado esparcida y desinfecte la colchoneta, todo con un brazo solo. El futuro aparecía más sonriente. Renovaba las compresas, me iba alimentando, el cuerpo reaccionaba.

El 13 de Julio tome de nuevo el timón, que durante varios días no sostenía en mi mano sino por breves momentos."
"Al día siguiente ( 15 de Julio ) y bien temprano voy al timón, hasta que a mitad de la jornada, ya en mejores condiciones el brazo, puedo realizar la tarea de situarme, cálculo que arroja lo siguiente: Latitud, 36º sur; Longitud, 41º,50'' oeste; vale decir que he recorrido setecientas veinte millas al este de Montevideo. Todavía me hallo en la zona de veinticuatro días de temporal al mes como promedio.

Por la tarde achico y para recobrarme un tanto de esa tarea me siento en la bancada de la camareta a contemplar, como una novedad, ese mundo que me rodea. Me siento feliz por primera vez desde que zarpe."
"Las horas transcurren con esa tranquilidad que le reporta a uno estar ya mas hecho al escenario. La mente vaga sin poder fijarse en cosa alguna."
" Aun el mismo recuerdo de la madre cuesta retenerlo unos segundos. Es tan extraño todo. No obstante, la vida abordo esta como reglamentada. A la noche arrío, duermo; a la mañana reanudo el trabajo, fijando la ruta."

"Culmina el temporal el día 24, en que llega a la máxima potencia el viento del oeste, hasta soplar a ciento cuarenta kilómetros por hora . Miro hacia popa, esperando que sea el chubasco final. La esperanza me acompaña desde hace más de treinta horas en que me encuentro al timón. Pero se renueva el chubasco que considere el ultimo. Una misma canción tarareo en esas treinta largas horas. Es una brevísima melodía que repito como se repiten las olas. Establezco un desafío: veremos quien se aburre primero, el tiempo o yo. Cada ola que me alcanza cae sin piedad sobre esta mi pobre persona, ya calada hasta los huesos. La ola que me golpea hace que el agua resbale sobre mí, se escurra hasta la mano, en donde brota la sangre, y forme como un pequeño remanso rojizo en el regazo de mi traje de aguas.

Siguen mis labios emitiendo la tonada. Aunque apretados por la rabia, las notas salen igual al espacio y el viento las arrastra. Las olas han pasado de los dieciséis metros y llegan sin tregua. Desde la cresta me envían a lo hondo del precipicio. La noche es infernal. Por momentos, la borrasca lo cubre todo en tinieblas siniestras. En la oscuridad es necesario presentir la ola que llega y calzar la popa del barco con maniobra violenta de timón, para ser de nuevo arrastrado. El juego se repite hasta el cansancio. A media noche, harto de todo y aprovechando un breve reclamón, dejo al Lehg II capear solo la tempestad y gano la camareta. La canción ha cesado. Se aburrió ella primero que el temporal. Me tiro en el piso de la camareta. Me encuentro mojado, dolorido de los golpes. Las manos, endurecidas de frío, ya no sangran. También ellas están como aburridas, y paso así la noche sobresaltado."

"A dos cosas he debido acostumbrarme aunque no me ocasionen ninguna gracia: al achique de la sentina cada doce horas y a esos malditos chubascos. Agregando el timonear y las infaltables curaciones, determinan que el pensar en hacerme la comida signifique un trabajo superfluo, que considero innecesario, y que me tire más de una vez en cualquier rincón a descansar No he visto un solo barco desde mi partida. La soledad más completa reina alrededor de mi en el Atlántico. Solamente la interrumpen algunos albatros y un pájaro más pequeño con hermosos dibujos blancos bajo las ala; es la paloma del Cabo, llamada también "damero". Es lo único que puedo tener ante la vista en las largas horas al timón."

"El día 13 de Agosto, a las dos de la madrugada, cruzo el meridiano de Greenwich para comenzar a contar las horas del este. Pensar cuantas cosas iban a acaecer antes de retomar la longitud oeste. Entraba francamente allí, en la longitud este, desconocida para mi. Me daba la sensación de penetrar como un extraño. Desde ese momento en adelante debía contar de nuevo las horas."
"Imaginar que faltaba parte de este Atlántico sur, el desolado e inmenso océano Indico, parte del llamado mar de Tasmania y todo el largo trecho del pacifico. Faltaba mucho, mucho, pero ya había entrado en una nueva longitud, ya llegaban hasta mi indicios de vida humana que me impulsarían a consignar en mi diario: <>

"Pocas emociones me quedaban: la de haber encontrado la vía de agua, salvado el barco en ese momento y aquel milagro de la mejora de mi brazo luego de fervoroso ruego a Santa Teresita."
" Hoy 14 de Agosto, he rebasado mi mayor permanencia solo en alta mar. En el cruce del Atlántico en 1932, desde Canarias a la costa de Brasil, permanecí cuarenta y cinco días. Ahora llevo uno más. Estoy contento, sin detenerme a suponer que esta sería la más corta de todas las travesías por la "ruta imposible"-."

"Me encuentro a doscientas diez millas de mi punto de destino, fin de la primera etapa."
"Los ojos están hambrientos de ver tierra. Quieren saliese de las órbitas. Son las cuatro de la tarde, y una cantidad enorme de aves, de las que no se alejan mucho de la costa, revolotean. Se hace sentir mucho el enorme oleaje del cabo llamado antiguamente- "de las tormentas"-. En un fondo gris plomo he logrado percibir, por el lado nordeste, una sombra algo más pronunciada. Persisto en la observación, y a poco reconozco la montaña: La Tabla."

"Tierra, van cincuenta y cinco días que no la veo. Se ha realizado el milagro. Es verdad, la montaña crece ante mis ojos ávidos, se diseña; pero los celajes aumentan y pronto cubrirán ese punto de referencia; me sitúo tomando dos marcaciones. Ya puedo estar tranquilo. Mi recalada, a cualquier hora que se produzca, será segura. Mi precaución es providencial, pues, a poco rato, la tierra desaparece y ya no la veré hasta la noche."

A los 55 días de su partida llegó a ciudad del Cabo, en el extremo sur de Africa,



"A mi través brota gran cantidad de luces. Tiene algo de la bahía de Río de Janeiro. Poco a poco me van llegando hasta el rumor del transito, y a medida que me acerco, el viento y el mar calman."
"Los jóvenes que llegan en la lancha de la capitanía me saludan cordialmente y me acompañan al interior del puerto, donde atraco al lado de un enorme barco que esta en reparaciones. Saltan a mi bordo y ayudan a arriar el velamen. La trinquetilla hace cincuenta y cinco días que esta izada. Ya no experimento ningún cansancio. Son las diez de la noche."

"Media hora mas tarde, me parece un sueño. El Lehg II no se mueve. Y más de diez personas en su interior festejan el éxito bebiendo caña traída del otro lado del Atlántico."... "

"A las tres de la mañana, los amigos se despiden balanceándose en el quieto Lehg II. quedo solo y dispuesto a gustar de esa tranquilidad, que no es completa. Transcurrirán muchas noches todavía, en las que saldré desesperado a cubierta para convencerme de que, en realidad, estoy en puerto"



Llegó a Ciudad del cabo el 24 de Agosto y permanecerá en ese puerto hasta el Lunes 14 de Septiembre de 1942.

Qué extraños esos primeros pasos ! Qué indecisión ! Me parece que la tierra se balancea. Pero no; allá está el barco fondeado: mi querido Lehg II. Trabajo cuesta pensar que ha surcado ese enorme mar y que ahora se mece dulcemente en abrigadas aguas”
Emprende el cruce del Indico

“Afuera la luna se reflejaba contra el mar siguiendo una línea hacia el oeste, como señalando mi lejano hogar. Era un llamado, un aviso, un despertar. El camino de la luz... No sé qué simbolismo plasmase en esos momentos. Allá estaba el oeste, allá tendría que llegar. Y si no llegaba a ese lugar, tampoco llegaría a sitio alguno. O aquello, o nada. Ni esa armonía de la noche caída sobre la blanca playa, ni ese confort que se me había brindado tan generosamente como un remanso en donde aquietar mi espíritu, nada podía detenerme. Había salido de Buenos Aires en dirección al nacimiento del sol...; ahora la Luna me indicaba esa partida y parecía exigir un regreso. Era llegado el momento. Dije " hasta mañana". Y fue "siempre" .”

“Lunes 14 de Septiembre. El Lehg II aguarda”, “Ha llegado otra vez el instante de la partida. Los minutos vuelan. Voy izando rápidamente todo el paño. Interrumpo la tarea para saludar al cónsul de Portugal, luego al de España y a un representante del “Royal Club” de Capetown, cuyos miembros en su mayoría están alistados en el ejercito”

“El grito de ¡Cherio... Cherio... Cherio...!, el saludo que lleva consigo un buen augurio, se va repitiendo desde tierra, en donde los amigos, obreros, marineros y empleados lo emiten con verdadero cariño. Sigo un bordo para alejarme aun más de la parte del puerto donde el viento es débil y encontrar uno más fuerte y ya libre de obstáculos, a fin de virar y serme posible tomar alta mar”.

Durante 104 días el mundo no tuvo noticias suyas, pero, a pesar de que se lo dió por muerto o por perdido en infinidad de veces, Dumas ganó la batalla.
Su pericia y su increíble resistencia física le permitieron vencer las terribles borrascas del Indico, que castigaron el Lehg II por días y noches enteros, con olas hasta de 18 metros de altura y vientos de más de 100 kilómetros por hora.

De su diario de viaje y en su libro "Los 40 bramadores"
dice Dumas:
"Poco más de 10 millas he podido cubrir en estas primeras veinticuatro horas. A la tarde una engañosa brisa me hace entrever la posibilidad de doblar el cabo de Buena Esperanza a medianoche, del que solo me separan veinte millas. Después de pasar Houtbay quedo encalmado frente al faro Slang Kop, lo que me tiene sobresaltado toda la noche por los barcos que transitan. Las enormes moles de acero pasan sin luz. Solo anuncia su proximidad el ruido de las maquinas que las impulsan. Llega hasta mí el sonido armonioso de las aves marinas cercanas a la costa, confundidos con otros rumores de ese inmenso continente que es África. En tierra titilan luces, en lo alto, una orgía de estrellas; eso suple con creces mi orfandad. Me invade una especie de laxitud ante ese espectáculo de ensoñación. El Lehg II apenas deja un surco luminoso en el mar.”
"Son las 10 de la mañana de ese día 16 y el cabo de Buena Esperanza es doblado. Se cierra así la etapa del Atlántico y penetro en el océano Indico, En la “ruta imposible”. Nadie, nadie hasta ahora se ha aventurado por las desoladas regiones que voy a navegar."


Dumas con la ropa hecha jirones

"He pasado en el Atlántico días terribles: quizás esto me brinda cierta seguridad frente a lo que vendrá, pero la realidad de lo que aguarda, la terrible realidad, superara todo lo que haya sufrido en mi vida de marino, Será más dolorosa, más angustiosa, más incierta que la breve pasada en el golfo de Gascuña en aquel crucero de 1932."

"Este pobre corazón mío, ¿Como pudo haberse sobrepuesto a tanta amargura, a tanto espanto, si es de la misma constitución de esa gente tranquila, normal y común que ahora me rodea? ¿Como pudo el cerebro desviarse de la locura y mantener el equilibrio necesario para poder razonar, para serle factible tomar distancias, efectuar cálculos, concebir planes, en ese infierno que nunca más en mi vida volveré a cruzar? Si porque nunca más ! Nadie podrá pedirme eso otra vez. Nadie, nadie. No volveré jamas. Ni el tiempo será capaz de hacerme olvidar lo sufrido. No lo olvidare nunca. Nadie podrá solicitarme otro esfuerzo semejante. Y al mirar por ultima vez lo que quedaba allá en popa, al transponer la línea imaginaria entre el mar de Tansmania y ese Indico, una especie de escalofrío invadió todo mi ser”

“Salgo a reanudar mi guardia al timón y compruebo que el viento ha calmado. Las nubes son bajas. De pronto, el espanto. A mil metros, por el norte, se acercan tres trombas marinas. Las nubes bullen como hirviendo en un caldero colosal. Calculo en cerca de cien metros de diámetro cada tromba. Giran furiosamente, succionando el agua. No se sabe a ciencia cierta si se elevan hasta donde se encuentra el macizo de nubes. El espectáculo es aterrador, pero a la vez, de una trágica hermosura. Se trasladan rápidamente hacia mí. Virando, procuro zafarme. La maniobra es lenta por el poco viento. Los minutos, los segundos, resultan angustiosos. Por fortuna, pasan a quinientos metros del Lehg II. Siento una indecible sensación de alivio. La muerte me ha rozado”.

“Va llegando la noche y no puedo abandonar ni por un momento el gobierno del barco. Navego sin luces y siempre manteniendo todo el trapo. El tiempo es de temporal. La noche está como boca de lobo. El barómetro baja, y me parece que todavía no ha llegado el vendaval a la máxima potencia”.

“Ha llegado la medianoche cuando, de repente, el viento cesa de soplar y, antes de que pueda darme cuenta, el temporal del sur está encima”.

“Hace muchas horas que no duermo . En realidad, desde que salí no he podido hacerlo. A las tres de la madrugada del día 17, no pudiendo resistir más el sueño, me decido a descansar con ese mar endiablado y arrío la vela mayor”.

“El día 26 de Septiembre me encuentro en los 36º49’ de latitud sur y 40º30’ de longitud este. Hoy es el aniversario de mi natalicio. Cumplo cuarenta y dos años. Tengo que festejarlo. Me brindo un gran banquete. Comienza con el infaltable chocolate de desayuno; a la noche, una suculenta sopa de harina de legumbres, dulces, bombones y otras golosinas, culminadas con champán.”

“Me encuentro a 1100 millas de Capetown el 28 de septiembre. En 14 días desde mi salida, y luego de aquellas calmas iniciales, he avanzado satisfactoriamente . No he tenido tiempo de aburrirme. La gente , muchas veces, me ha preguntado como se llenan los días en esas largas cruzadas, pero no conciben que se pueda vivir sin el aliciente de una distracción teatral o cinematográfica y sin la fundamental: la que brindan los semejantes. Recuerdo que, al respecto, se dijo que es hermosa la soledad cuando se la puede comunicar a alguien. Pero esos mares dan motivo de distracción a quien ama la naturaleza, al que es capaz de comprenderla.”

“He leído que tres cosas no aburren: la nube que pasa, el fuego de llama y el agua que corre. Pero hay muchas, y la más importante de todas: el trabajo. El hombre que esta bastándose a si mismo adquiere un estado especial que el lector podrá deducir en el curso del presente relato”

“Prosigue el zarandeo. Una gran ola rompe con fuerza sobre cubierta a babor. El agua gana el interior, y la que anega la timonera se filtra por sobre la cubeta de cinc del piso de la sentina. Trabajo imprevisto que sorprende a cada instante. Lo realizo y voy al timón. Llueve. El tiempo es sucio. Las horas pasan. El agua que viene del cielo se estrella sobre la vela mesana y luego cae gota a gota sobre mi encerado. A veces remolinea siguiendo las rachas del viento y castiga mi cara de lleno aunque me encuentre al reparo de una lona a guisa de chubasquera. La vista se enturbia y dejo de ver por instantes las olas que cruzan por la proa al Lehg II, que lucha abriéndose paso hacia el sudeste.”

“El Lehg II navega en un infierno que ruge. El océano, pese a ese rugir, esta majestuoso. Las olas se elevan como murallas y se abalanzan después a gran velocidad. Superan los quince metros. Cuando me encuentro en el fondo de una de ellas, trabajo me cuesta creer que el barco pueda remontarse y no sea arrastrado a los tres mil metros de profundidad.”

“Ya paso los cuarenta días de navegación desde la partida de Capetown. El frío es intenso. Mi ropa esta imposible. Durante todo el tiempo trato por diferentes medios de hallar la forma de que el barco pueda mantenerse solo en su ruta, pero únicamente me es dado lógralo luego de la medianoche”

“Mi comida va de acuerdo a mis provisiones. El arroz es mezclado unas veces con almejas y otras con arvejas. La falta de calorías se hace sentir al promediar la tarde, por las continuas olas que rompen sobre mi y que me obligan a tomar ron o aguardiente, líquidos que bebo como si fueran simplemente agua.”

10 de Noviembre
“El barómetro, que oscilaba en los 770º, comienza a descender desde el mediodía. Al transcurrir las horas , lo que yo suponía uno de los descensos normales se torna en una grave preocupación. A la llegada de la noche está en 760º. El viento ha rondado al norte y aumenta en intensidad. El barómetro continua su baja, y transcurre una noche más llena de preocupaciones. Por el ojo de buey se cuela la claridad de un nuevo día. Despacio, como con desgano, voy metiendo ropa sobre esta pobre materia mía que no se como con tanto golpe y sufrir hasta hambre todavía se mantiene en pie. Una bolsa y pedazos de papel de diario van formando el relleno. La carne, al contacto con otra cosa fría que no es el agua del mar, ya entibiada contra el cuerpo, se estremece. Afuera llama la tempestad. ¿Qué importa lo que sienta la carne? Los dedos, ya maestros, no tendrán sensibilidad mayor, pero se prenden como garfios.”

“Escapo a ver el barómetro. Está en 755º y continua bajando. Voy a salir a luchar con lo que considero decisivo, pues el barómetro nunca ha bajado a ese extremo, y conozco que lo que viene es un ciclón infernal, en cuyo centro va penetrando el Lehg II; en ese instante y al mirar mi camareta pensando en lo que podría acontecer, emito un ruego callado a Santa Teresita. Me incorporo. Una nueva mirada a todo lo que me rodea, a esos amigos mudos, a esos compañeros que son mis cosas, mi mundo. A mitad de camino rumbo a la timonera toco con los nudillos el barómetro. Ha bajado a 752º. Afuera , el cuadro es realmente impresiónente. Las nubes parecen humo negro y abarcan el ambiente en forma dramática. Una enorme ola sacude el barco violentamente y advierto, por el ruido, que hace estragos en el interior. Al zafar de esa ola atisbo la camareta. El botiquín, pese a estar amarrado, había sido despedido hacia la otra banda. Se mezclan frascos rotos con las colchonetas y trozos de cabos, en el más espantoso desorden. Primero había sido la vida; luego, al constatar que todavía el corazón late, uno se lamenta de cosas secundarias y se apena de esos frascos rotos, de todo lo que en el primer instante no contaba. Me normalizo dentro de mi mismo. Fue un milagro. El tiempo sigue malísimo, pero el primer choque ha pasado. El instante definitivo, ese sin termino medio en el cual se vive o se muere, ha dejado ese saldo. No me quejo. Puedo seguir luchando, y a medianoche arrío la vela de capa. Bajo a mi camareta para procurarme un bien merecido descanso. Una batalla más tengo ganada.”

“El 13 de Noviembre estoy a solo ciento treinta millas de la costa sudoeste de Australia. Casi la misma distancia que separa a Buenos Aires de Montevideo. Pero sólo en un caso extremo, verdaderamente extremo, desviaría mi ruta en procura de puerto. Tengo decidido, desde que abandone Capetown, llegar en una sola etapa a Nueva Zelandia”


“Me encuentro muy próximo al meridiano que significa los antípodas de mi lejana patria; vale decir que aún falta la otra mitad del mundo. No puedo con certeza asegurar si las presentes líneas serán leídas o no en le futuro. Luego, mañana, quizá dentro de un instante, pueda sobrevenir la quietud definitiva mía y de mi valiente barco. Pero, de pretender grabar por escrito el presente momento, no encuentro en realidad su medida.”

“Es menester que los nervios estén o bien muy normales o adormecidos para mantenerse sin sufrir un grave trastorno mental. La enorme quietud implica diez días de absoluta calma, donde el oído no percibe sonido alguno, ni un tenue eco.”

“A las cuatro de la mañana del día 24 me sorprende la inclinación pronunciada del barco. El visitante está afuera. Salgo presto, porque el barco ha sentido la racha y se encuentra cruzado a la marejada. Sopla con fuerza el viento. Doy camino al Lehg II y advierto que el primer golpe ha roto la escota del foque. El barco va con todo el trapo, porque me he decidido a aventurarme un poco en ese juego. Estoy algo curtido por los temporales y ciclones del océano Indico y arriesgo aunque el viento sople arriba de los 100 kilómetros por hora, pues estoy resuelto a zafar del problema que significa el sur de Tasmania. Quiero recobrar a toda costa el tiempo perdido. El temporal puedo compararlo, por lo que noto, al Pampero, que me es tan familiar. En la noche de ese día dejo que el barco prosiga solo su ruta con todo el paño. El viento es del sur. Con las primeras luces y con el viento, que por momentos sopla en rachas de más de 100 kilómetros de velocidad, voy a trabajar al extremo del botalón para reemplazar el cabo que cobra el zuncho del foque, con encerado puesto y dos navajas especiales marineras sostenidas por un chicote o rabiza en forma tal, que al menor movimiento caen en la mano. Debiera pensar en las dificultades que debo vencer para afrontar este trabajo, considerado imposible de efectuar, porque cada momento estoy dentro del mar; pero la necesidad es más exigente que las deducciones. Hay que comprender que solo una drapeada del tormentín hace saltar en pedazos el guardacabo; otra sacudida rompe un cabo nuevo de pulgada de mena. Tengo que cuidarme de dos enemigos: por un lado, el mar; por el otro, las sacudidas peligrosas que da el tormentín y que tengo cazado solamente por un cabo. Si llega a romperse, difícilmente lo podría dominar en la posición en que estoy trabajando y me produciría heridas gravisimas.

Me tomo un descanso. de lo alto de una ola he podido ver, a estribor, que está retozando un cachorro de ballena vigilado por la madre. Por fin consigo dar termino al trabajo, y al poner, en una escapada que hago a la camareta, nuevos diarios entre la carne y la ropa mojada, compruebo que tengo el cuerpo cruzado por manchas rojas. Mis manos se encuentran ensangrentadas. Pero el trabajo está realizado.”

“El 30 de Noviembre me encuentro a solo seiscientas millas al este de Melbourne. Comienzo a utilizar agua de mar para las comidas, a fin de ahorrar la poca dulce que me queda.”

“El día 13 de Diciembre, por la mañana, se produce una pequeña transición en la tempestad. El barómetro ha bajado a 763º “

“Me encuentro encerrado en una atmósfera que envuelve el mar y el cielo desde un color violeta claro hasta el negro profundo. Se viene un ciclón. No tengo voluntad, ni fuerzas quizá, para arriar la mayor. Dejo al Lehg II con todo el trapo. El barómetro baja a 760º, y la primera sacudida del vendaval hace conmover al barco en forma tal, que parece que el palo se habrá de venir abajo. Vigilo con ansiedad, temiendo que se produzca algún estrago en mi velamen.

El viento sobrepasa los 130 kilómetros de velocidad. En el andar de las olas muere también la esperanza de que amaine. y en adelante estaré zarandeado de continuo por la tempestad. Una enorme ola que sobrepasa los 18 metros de altura, común en la zona durante los ciclones, rompe sobre el barco y me sumerge, inundando la timonera.

Aparezco lentamente entre un colchón de espuma. El agua corre por los imbornales. Siento una debilidad extrema. Apenas puedo quedarme en pie y, sin embargo, a la fuerza tengo que achicar agua. Me molesta el desgarramiento muscular.”

“Las noches son cortas, tan solo de cinco a seis horas de oscuridad. Siento un dolor intenso en la boca. A aquella insinuación del beriberi combatido por las vitaminas se ha sucedido un malestar en las encías, lo que me produce un dolor intensísimo cada vez que pretendo masticar la dura galleta."

"El 16 de Diciembre, mi situación es 46º39 sur y 160º este. Me encuentro a escasamente a 260 millas del cabo Providence, pero como mi intención es recalar en Wellington, deberé recorrer todavía cerca de 800 millas. Mi encerado ha sido repasado en sus costuras tantas veces, que ya poca utilidad me presta.”

“El 24 de Diciembre, víspera de Navidad, a las cuatro de la tarde y recién solo 500 metros escasos, por entre la calima, la que los marinos llaman , aparece la escarpada costa. Es la parte norte de la isla sur de nueva Zelanda. Lo que tengo a mi proa es el cabo Farewell."

"Llevo 101 días de navegación! La tierra ha surgido frente a mi proa. He sufrido un pequeño error de solo 400 metros. Es realmente estupendo. No puedo menos que felicitarme.”

"El tiempo pasa más pronto que la velocidad del barco y si ayer no me preocupaba que la recalada se postergara, ahora siento la imperiosa necesidad de llegar. Me encuentro tan agotado y maltrecho, que ya sueño en el descanso que quizá me sea concedido esta noche."

"Recién el 27 de Diciembre puedo aproximarme a la costa" "El fuerte viento me impulsa a gran velocidad con todo mi trapo dentro del canal. Al enfrentar Worser, orzo con el Lehg II y atraco así al barco que esta de control. Presento mis documentos. Sus tripulantes quedan sorprendidos. _ ¿De donde viene usted? _ es la pregunta. Cuesta trabajo recordarlo. Casi se me había olvidado. No se si decir América, o Sudáfrica, o Capetown. Me decido por esto ultimo. Es más conocido para ellos. Me miran extrañados. No saben si hablan con un cuerdo o un loco. Las voces me son raras. Se mueven los labios, pero me parece que hablan otros."

"Fue entonces cuando, estando mi compañero bien ubicado, pude pensar en mi. Es difícil creer que uno puede normalizarse en tan escaso tiempo, pues todo lo que se me presentaba, los pequeños incidentes del día, eran vividos por mi con gran intensidad. Recién cuando baje a tierra con mi ropa de calle por primera vez y en el preciso instante en que una señorita me pedía un autógrafo, al dirigir la vista por un momento a mi barco , que pocos metros más allá descansaba, recién entonces capte la realidad."

Así completa la segunda etapa de su viaje:
Había navegado durante más de tres meses recorriendo 7400 millas marinas y atravesando el nudo de los monzones. Estos 104 desde Capetown a Wellington, le dejarían marcas imborrables no solo en el marino, sino profundamente en el hombre

"Se había cumplido una parte importante de la ruta. Por primera vez en el mundo y en la historia, un hombre solo había realizado el sobrehumano esfuerzo de recorrer la astronómica distancia de 7400 millas que separan Sudáfrica de Nueva Zelanda. Y la primera vez también que un hombre solo había podido resistir la soledad de 104 días en alta mar, soledad plagada de contratiempos, de desesperanzas, que eran suplantadas por renovadas esperanzas. Este pobre corazón mío, ¿Como pudo haberse sobrepuesto a tanta amargura, a tanto espanto, si es de la misma constitución de esa gente tranquila, normal y común que ahora me rodea? ¿Como pudo el cerebro desviarse de la locura y mantener el equilibrio necesario para poder razonar, para serle factible tomar distancias, efectuar cálculos, concebir planes, en ese infierno que nunca más en mi vida volveré a cruzar?

Si porque nunca más! Nadie podrá pedirme eso otra vez. Nadie, nadie. No volveré jamas. Ni el tiempo será capaz de hacerme olvidar lo sufrido. No lo olvidare nunca. Nadie podrá solicitarme otro esfuerzo semejante. Y al mirar por última vez lo que quedaba allá en popa, al transponer la línea imaginaria entre el mar de Tansmania y ese Indico, una especie de escalofrío invadió todo mi ser."

De Wellington a Valparaíso la travesía fue menos agitada, como si el tercer océano que cruzaba quisiera hacer honor a su nombre: a la furia de los temporales sucedieron tranquilas jornadas de mar calmo y brisa suave bajo el azul intenso de la inmensidad;

al cabo de 72 días y 5200 millas de navegación avistó Valparaíso, donde su embarcación fue llevada a tierra para reparala:
aun le faltaba doblar el Cabo de Hornos, secular escenario de centenares de naufragios.

Cuando zarpó, Dumas llevaba ya once meses de viaje y el invierno estaba avanzando.
Sus rigores se hacían sentir aun másen las soledades australes, donde el viento aullaba al cortarse contra los témpanos, silenciosas moles que contemplarona al marino y su cáscara de nuez internarse en el corazón de las tormentas.

El 25 de Junio Dumas dejó atrás el Cabo de Hornos y entró por fin en el Atlántico.
Doce días después recaló en Mar del Plata, luego en Montevideo-meta oficial de su periplo-, y el 7 de agosto de 1943 a las 10 de la mañana amarró el Lehg II en el mismo sitio donde había fondedo el día de su partida.



Culminaba así una de las grandes hazañas naúticas de todos los tiempos, y su protagonista contemplaba a la muchedumbre que le brindaba un recibimiento apoteótico,
con la misma sonrisa cordial y el mismo aire retraído con que más de un año atrás había explicado:

"Voy, en esta época materialista,
a realizar una empresa romántica".





Vito Dumas, nació el 26 de septiembre de 1900 en el barrio de Palermo de la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
Gran navegante y deportista, practicó natación, boxeo, atletismo.
Primer navegante solitario en recibir The Slocum award.

Escribió los siguientes libros:
"Solo, rumbo a la Cruz del Sur",
"Los cuarenta bramadores",
"El crucero de lo imprevisto",
"Mis Viajes".

-ABRIL Y ANA QUIEREN SABER MÁS...

algo más encontré:

En septiembre de 1945, Dumas, fiel a su temperamento y con su inseparable "Lehg II", decide emprender una travesía más, navegar hacia el Norte, destino: Nueva York, su libro lleva el titulo de su viaje, "El crucero de lo imprevisto", Buenos Aires – Montevideo - Punta del Este - Río de Janeiro - La Habana - Nueva York – Caerá – Montevideo - Buenos Aires. No pudiendo recalar en el puerto de Nueva York, ni tampoco y a pesar de ser avistadas Azores, Madeira, Canarias, e Islas del Cabo Verde, concretando de esta forma el doble cruce del Atlántico recorriendo 17.045 millas en 234 días.

Posteriormente, se traza otro objetivo no menos desafiante: unir los puertos de Buenos Aires y Nueva York, en una sola escala, 7.100 millas, 117 días, proeza que logra en 1955 con su nuevo barco, el "Sirio", una embarcación más pequeña aún que el Lehg II. Fallece el 28 de marzo de 1965, víctima de un derrame cerebral.



En estos enlaces pueden encontrar material y fotografías de este viaje

BUENOS AIRES - CIUDAD DEL CABO - 1942

DE CIUDAD DEL CABO A NUEVA ZELANDA (1942)

NUEVA ZELANDA - VALPARAISO - 1942

VALPARAISO - BUENOS AIRES - (1943)